Pensando Detenidamente

Hoy

Hoy quiero sentir, quiero pensar, quiero verte y tenerte. Quiero poner fin a esta dualidad mía que me mantiene despierto cuando debo dormir, aunque permanezco en el aquí y el ahora; por instantes me alejo de lo real y finjo disfrutar mi fantasía que suele parecerse a la felicidad.

Hoy quiero acabar esa mentira que siento que me mata…

Y otras veces es la que me mantiene unido a este universo tan perfecto e imperfecto: simple y complicado, balanceado e injusto, emotivo y apático, ruidoso y callado.

Hoy quiero sentir que te pertenezco, aferrarme a algo, a alguien, a un sentimiento, a la pasión, a tu compañía… a ti.

Hoy no pretendo arrugar otra página del libro en el cual me he convertido, rodeado de frases que no llegan a ningún lado, quiero salir y gritarle a todos que te tengo. Que cuido tu caminar sincronizado a tu respiración, que estando a tu lado soy fiel vigilante de tus sentidos y esclavo de tu mirada.

Quedo estático ante tu sonrisa y despierto con tu picardía mientras mi alma se alimenta al oír tu voz. Mi corazón se acelera a la par que acaricio tu cabello sedoso, que me transporta hasta el más puro jardín de alegrías y bellezas naturales muriéndose de envidia por tu perfección.

Quiero creer que es cierto, asegurarme que cada estrella del firmamento conoce tu rostro y se fija en cuanto te quiero, sonríen para nosotros y en pocos minutos el amanecer se apodera del paisaje, dando entrada al más puro acto de amor entre el sol y la luna. Juntos permanecen fijos más allá del cielo, pero podemos verlos en su rutina diaria de iluminarnos.

Entre mi decisión y mi ser, esta todo esto y mucho más que me haces sentir con tu sola presencia. Pero hoy por más que quise acabar con las palabras, todo se selló en otro mar de letras.

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